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India frena la conexión de Alipay+ con UPI por dudas sobre seguridad y protección de datos

India revisa la conexión entre Alipay+ y UPI por dudas sobre seguridad, datos, fraude y control de una infraestructura financiera estratégica.

Redacción MALDITOESPEJO

Lo que sabemos

  • India ha frenado la propuesta para conectar Alipay+ con su sistema nacional de pagos instantáneos, UPI, ante las dudas planteadas por las autoridades sobre seguridad nacional, tratamiento de datos y posibles riesgos asociados a las operaciones transfronterizas.
  • La propuesta fue presentada por Alipay+ en enero de 2026 y pretendía facilitar los pagos internacionales entre usuarios de ambos sistemas. La iniciativa habría permitido ampliar las posibilidades de utilización de UPI fuera de India y, posteriormente, facilitar que visitantes extranjeros utilizaran la red india dentro del país.
  • El proyecto ha quedado sometido a un proceso de revisión en el que participan distintas autoridades indias. Según fuentes conocedoras de las conversaciones, las principales dudas están relacionadas con el almacenamiento, procesamiento y utilización de los datos generados por las transacciones.
  • Las autoridades también han examinado cuestiones relacionadas con la seguridad de la información, el riesgo de filtraciones de datos y posibles usos indebidos de la información de los clientes. Algunas agencias de seguridad han planteado además preocupaciones relacionadas con el blanqueo de capitales y el fraude digital.

India ha frenado la propuesta para conectar Alipay+ con su sistema nacional de pagos instantáneos, UPI, ante las dudas planteadas por las autoridades sobre seguridad nacional, tratamiento de datos y posibles riesgos asociados a las operaciones transfronterizas.

La propuesta fue presentada por Alipay+ en enero de 2026 y pretendía facilitar los pagos internacionales entre usuarios de ambos sistemas. La iniciativa habría permitido ampliar las posibilidades de utilización de UPI fuera de India y, posteriormente, facilitar que visitantes extranjeros utilizaran la red india dentro del país.

El proyecto ha quedado sometido a un proceso de revisión en el que participan distintas autoridades indias. Según fuentes conocedoras de las conversaciones, las principales dudas están relacionadas con el almacenamiento, procesamiento y utilización de los datos generados por las transacciones.

Las autoridades también han examinado cuestiones relacionadas con la seguridad de la información, el riesgo de filtraciones de datos y posibles usos indebidos de la información de los clientes. Algunas agencias de seguridad han planteado además preocupaciones relacionadas con el blanqueo de capitales y el fraude digital.

La sensibilidad de la operación está vinculada también al origen empresarial de Alipay+. El servicio pertenece a Ant International, compañía vinculada al grupo chino Ant Group.

La decisión se produce mientras India y China intentan estabilizar sus relaciones después de años de tensión derivada, entre otros factores, del conflicto fronterizo de 2020. Nueva Delhi ha relajado algunas restricciones a las inversiones procedentes de China, aunque los sectores financieros continúan sometidos a un control especialmente estricto.

UPI constituye una de las principales infraestructuras digitales de India. El sistema permite realizar transferencias y pagos instantáneos entre cuentas bancarias y ha alcanzado una escala de cientos de millones de usuarios y miles de millones de operaciones.

Los datos oficiales indios muestran que UPI registró 24.161,69 millones de transacciones durante el ejercicio fiscal 2025-2026, por un valor acumulado de 314,23 lakh crore de rupias. Las autoridades han reforzado además sus mecanismos de seguridad mediante límites basados en el riesgo, controles contra operaciones fraudulentas y nuevos requisitos de seguridad para las aplicaciones que utilizan la infraestructura.

La expansión internacional de UPI es una de las prioridades de India. El sistema ya mantiene conexiones o acuerdos de aceptación y transferencias transfronterizas con varios países, mientras NPCI International Payments trabaja para extender su utilización fuera del mercado indio.

Alipay+ también está desarrollando una estrategia de expansión internacional. Su modelo busca conectar diferentes sistemas de pago y carteras digitales para facilitar las operaciones de los usuarios cuando viajan al extranjero.

La conexión con UPI permitiría ampliar esa red y facilitar los pagos transfronterizos, pero también obligaría a establecer reglas sobre el tratamiento de la información financiera generada por las operaciones.

Este aspecto adquiere especial importancia porque las autoridades deben determinar dónde se almacenan los datos, cómo se procesan, quién puede acceder a ellos y qué mecanismos existen para resolver reclamaciones y disputas.

La protección de los datos no constituye únicamente una cuestión técnica. En los sistemas de pagos digitales, la información sobre las operaciones puede proporcionar datos relevantes sobre los hábitos financieros y comerciales de los usuarios.

El debate refleja además una cuestión más amplia sobre la internacionalización de las infraestructuras de pagos. Los países están conectando progresivamente sus sistemas nacionales para reducir costes y acelerar las transferencias internacionales, pero esas conexiones también plantean cuestiones relacionadas con soberanía tecnológica, seguridad y control de los datos.

India se encuentra en el centro de ese proceso. Por un lado, pretende convertir UPI en una infraestructura de pagos con presencia internacional. Por otro, mantiene controles especialmente estrictos sobre las empresas vinculadas a China.

La propuesta de Alipay+ se sitúa precisamente en ese punto de tensión.

La iniciativa todavía no ha sido descartada definitivamente. La decisión dependerá de la evaluación de las autoridades indias sobre las condiciones de seguridad, tratamiento de datos y funcionamiento del eventual sistema de conexión.

Mientras tanto, UPI continúa ampliando sus acuerdos internacionales y Alipay+ sigue desarrollando su red de pagos transfronterizos.

El caso muestra que la expansión internacional de los sistemas de pagos digitales no depende únicamente de la capacidad tecnológica para conectar plataformas. También requiere resolver cuestiones de confianza, seguridad, protección de datos y control sobre las infraestructuras financieras.

La decisión final de India determinará si ambos sistemas pueden establecer esa conexión y bajo qué condiciones.