Finlandia activa su sistema de defensa civil con el mayor ejercicio europeo desde la Segunda Guerra Mundial
Finlandia prueba en Kuopio sus sistemas de defensa civil y preparación ante emergencias con participación de organismos públicos y servicios esenciales.
Redacción MALDITOESPEJO

Lo que sabemos
- Más de 2.000 personas participan en Shelter 2026, un ejercicio de defensa civil desarrollado entre el 2 y el 3 de septiembre en Kuopio, Finlandia. La operación pone a prueba la capacidad de las autoridades para proteger a la población y mantener servicios esenciales ante situaciones de emergencia que podrían incluir ataques contra infraestructuras, ciberincidentes o contaminación radiactiva, química o biológica.
- El ejercicio se desarrolla en instalaciones subterráneas construidas en la roca, entre ellas un refugio preparado para acoger a miles de personas. Durante las pruebas se han utilizado equipos de protección y se han realizado mediciones de radiación para comprobar los procedimientos aplicables ante distintos escenarios de emergencia.
- La iniciativa reúne a organismos públicos, servicios de emergencia, organizaciones de voluntariado, empresas e instituciones educativas. El objetivo declarado por las autoridades de Kuopio es comprobar las cadenas de mando, la toma de decisiones, las comunicaciones y la coordinación entre organismos cuando el funcionamiento normal de la sociedad se encuentra alterado.
- El ejercicio tiene lugar en un momento de especial atención en Finlandia hacia la seguridad europea. El país comparte una extensa frontera con Rusia y pertenece a la OTAN desde 2023. En los últimos años, las autoridades finlandesas han reforzado la preparación frente a diferentes tipos de amenazas, incluidas aquellas que no implican necesariamente un enfrentamiento militar convencional.
Más de 2.000 personas participan en Shelter 2026, un ejercicio de defensa civil desarrollado entre el 2 y el 3 de septiembre en Kuopio, Finlandia. La operación pone a prueba la capacidad de las autoridades para proteger a la población y mantener servicios esenciales ante situaciones de emergencia que podrían incluir ataques contra infraestructuras, ciberincidentes o contaminación radiactiva, química o biológica.
El ejercicio se desarrolla en instalaciones subterráneas construidas en la roca, entre ellas un refugio preparado para acoger a miles de personas. Durante las pruebas se han utilizado equipos de protección y se han realizado mediciones de radiación para comprobar los procedimientos aplicables ante distintos escenarios de emergencia.
La iniciativa reúne a organismos públicos, servicios de emergencia, organizaciones de voluntariado, empresas e instituciones educativas. El objetivo declarado por las autoridades de Kuopio es comprobar las cadenas de mando, la toma de decisiones, las comunicaciones y la coordinación entre organismos cuando el funcionamiento normal de la sociedad se encuentra alterado.
El ejercicio tiene lugar en un momento de especial atención en Finlandia hacia la seguridad europea. El país comparte una extensa frontera con Rusia y pertenece a la OTAN desde 2023. En los últimos años, las autoridades finlandesas han reforzado la preparación frente a diferentes tipos de amenazas, incluidas aquellas que no implican necesariamente un enfrentamiento militar convencional.
Entre los escenarios considerados en los ejercicios de defensa civil se encuentran las interrupciones de infraestructuras esenciales, los ataques informáticos y otras situaciones capaces de afectar simultáneamente a distintos servicios públicos.
La preparación de la población ocupa un lugar relevante dentro de este modelo. Las autoridades finlandesas recomiendan que los ciudadanos puedan mantener su autonomía durante las primeras horas de una emergencia y disponen de una extensa red de refugios y estructuras destinadas a proporcionar protección.
La experiencia histórica también forma parte de esta estrategia. Finlandia conserva una cultura de preparación vinculada a los conflictos sufridos durante el siglo XX y, en particular, a la guerra contra la Unión Soviética. Esa experiencia ha contribuido a mantener durante décadas estructuras de defensa territorial y preparación civil.
La guerra de Ucrania ha añadido nuevos elementos a los escenarios que deben contemplarse. Los ataques contra infraestructuras, el uso de drones, las operaciones de sabotaje y los ciberataques han mostrado que una crisis de seguridad puede afectar simultáneamente a instalaciones militares y servicios utilizados diariamente por la población.
Finlandia no es el único país europeo que está reforzando este tipo de preparación. En abril, varios gobiernos europeos acordaron impulsar la cooperación en materia de preparación y resiliencia civil y destacaron la necesidad de mejorar la coordinación entre autoridades civiles y militares.
El ejercicio de Kuopio se desarrolla además coincidiendo con otras operaciones de seguridad en Finlandia. El aeropuerto de Helsinki acoge los días 2 y 3 de septiembre otro ejercicio dirigido por las Fuerzas de Defensa finlandesas, con participación de distintos organismos de emergencia y seguridad. Las autoridades aeroportuarias han indicado que la operación no afecta al funcionamiento de los vuelos ni al tránsito de pasajeros.
La realización de estos ejercicios no implica que Finlandia espere un ataque inmediato. El presidente finlandés, Alexander Stubb, declaró recientemente que considera improbable que Rusia se arriesgue a atacar a un país de la OTAN y señaló que no existen indicios que permitan afirmar que ese escenario sea inminente.
La diferencia entre preparación y previsión resulta relevante. Los ejercicios permiten comprobar qué capacidad existe para responder antes de que se produzca una emergencia y detectar problemas en comunicaciones, coordinación, alojamiento, asistencia sanitaria o protección de infraestructuras.
En Kuopio, las autoridades están probando precisamente esa capacidad. El escenario no se limita a una instalación militar: participan servicios públicos, organizaciones privadas, voluntarios y ciudadanos.
La experiencia finlandesa muestra así un modelo de seguridad basado no solo en las capacidades militares, sino también en la preparación de la población y en la resistencia de las estructuras civiles ante situaciones prolongadas de interrupción.
El ejercicio concluyó el 3 de septiembre. Sus resultados permitirán evaluar los procedimientos utilizados y determinar qué aspectos de la preparación deberán ser reforzados.